El abuelo Jesús me ha regalado esta camiseta de la afición del Valladolid y todos los jugadores me la han firmado para que tenga un recuerdo de los ex compañeros de papá
como se puede ver en la foto... cada vez es más difícil pillarme quieto, sobre todo esos ratos que me animo a caminar solito, que cada vez son más. La abuela y mamá me persiguen por si me caigo, pero yo, ni caso...